CARCASS, LAMB OF GOD y H.S.B.
Alianza de tres generaciones distintas del Metal.

Junio 29/2017, Teatro Caupolicán.

Todo partió hace unos meses por un rumor que afirmaba una gira de LAMB OF GOD junto a la compañía de CARCASS. Pero al hacer público el anuncio, la bomba -para mí por lo menos- fue nuclear al ver en el cartel a los alemanes HEAVEN SHALL BURN, banda que me gusta bastante, y no había tenido la oportunidad de ver todas las anteriores oportunidades. Una triple alianza de tres generaciones distintas del Metal.

Mientras yo sufría de una eyaculación precoz con la noticia, también se hizo presente la opinión de aquellos bangers más apegados a lo tradicional y la vieja escuela. Comentarios entre los cuales alcancé a leer: “¡pero cómo cresta CARCASS puede venir con esas cagás de bandas!”, “pero cómo CARCASS no está de cabeza de cartel!” etc, etc. Y aunque las visiones estaban un tanto divididas, el concierto sería un cañón por donde se le mirara.

Antes de comenzar a describir este Live Review, me gustaría disculparme, ya que personalmente soy de los sujetos tediosos que cuestiona sin pelos en la lengua, a aquellos que idolatran en demasía el Rock/Metal/Punk/Hardcore extranjero, sin apoyar el circuito nacional, asistiendo a los conciertos en el horario de la banda de fondo. Bueno, esta vez, ese el hombre de cartón fui yo. Debido a dificultades personales, no pude presenciar la actuación de los chilenos FORANEO, pudiendo escuchar tan sólo sus últimos dos temas, momento en que la asistencia no era abundante, pero se apreciaba gente moviendo sus chascas al ritmo de su Death/Thrash Metal.

HEAVEN SHALL BURN: El retorno de la máquina germana.

Como había mencionado anteriormente, una mis principales motivaciones del cartel eran los alemanes de HEAVEN SHALL BURN, agrupación que sigo desde que estaba en el colegio -¡mushosaaaaaños!- a la fecha, y que no había tenido la oportunidad de ver. Para ese momento, los presentes en el recinto eran notoriamente cabros más jóvenes.

A quienes no conocen la trayectoria de estos mostros, sus inicios se remontan a un circuito mucho más cercano al Hardcore/Metal de carácter Vegan Straight Edge, manteniendo posteriormente una postura social y política bastante radical y crítica frente a las dictaduras universales, la tortura animal y el régimen norteamericano.

Inician su presentación de manera puntual con “The Loss of Fury”, pasando posteriormente a “Bring the War Home”, siendo el sonido bastante difuso y a ratos saturado, en que notoriamente las guitarras opacan el resto de instrumentos. No habiendo tantos asistentes en ese minuto, el pogo comenzó a girar de inmediato, pudiendo verse algunos mover los brazos y piernas sin piedad haciendo Crowdkill (tipo de mosh más violento, por decirlo de alguna manera). Aunque la intensidad se mantiene, y a un Marcus Bischoff como maestro de ceremonia absolutamente empoderado, el apoyo del público se hace sentir.

Luego de agradecer, Marcus pide dividir a la gente en dos partes para poder realizar la ya clásica muralla humana, la cual se transforma en un enorme mosh circular al comenzar “Voice of the Voiceless”.

Un pequeño interludio con luces tenues moradas, avisan el comienzo de “Corium”, coreado por los presentes de principio a fin. No sé si fue mi percepción, pero al comenzar ambas guitarras, estas fueron subidas considerablemente de volumen, lo que dificultaba poder notar los detalles de esta canción. Aunque el público mantuvo su motivación y euforia en el resto de la presentación de los alemanes, las dificultades en el sonido aparecieron intermitentemente durante toda la performance.

Al comenzar “Eizeight” se escucha un fuerte ¡¡¡oooooohhh!!! entre todos los presentes que no pasó desapercibido. Para luego pasar a “Counterweight”, manteniéndose la euforia, cerrando finalmente con la tradicional “Black Tears” (cover de EDGE OF SANITY).

Un show poderoso, con algunas adversidades en el trayecto, pero con un final feliz. La máquina germana logró aplastar las cabezas de todos.

CARCASS: Los reyes de la putrefacción lo hicieron nuevamente.

Antes de la presentación de los “taitas del death/grind”, cabe mencionar que la cantidad de gente en el recinto aumentó por lo menos la mitad, llegando la cancha a estar atochada de gente.

Iniciando puntualmente con “316L Grade Surgical Steel”, se hacen presente en el escenario el cuarteto inglés. “Buried Dreams”, es el inicio de un enorme mosh que abarcó prácticamente toda la cancha. Sin mucha comunicación con el público, continúan con “Incarnated Solvnt Abuse”, escuchándose los gritos de los asistentes por la euforia, continuando la carnicería.

Con un apoyo visual en la pantalla del escenario, cargada de imágenes referidas a las temáticas de cada canción, hace su presentación cada vez más intensa. El pogo no para de girar nunca, continuando con “Carnal Forge”, pudiéndose ver incluso algunos sujetos lanzándose encima del público y cabezas moviéndose sin parar. Cabe destacar que a pesar de un show tremendamente prendido de los músicos, el sonido y ejecución técnica se aprecia perfecto. Un Jeff walker cantando con un rostro intimidante.

En la pantalla es posible ver algunos médicos tomando artefactos cortopunzantes, dispuestos a ejecutar una operación, es cuando comienza “Unfit for Human Consumption”, pasando posteriormente a “Cadaver Puch Conveyor System” y “Captive Bolt Pistol”. A pesar que no existe gran comunicación entre Walker y el público, los rostros de felicidad de los músicos, al ver semejante masacre que están generando es notoria.

Luego de un pequeño espacio para conversar el público, los temas de la vieja escuela de CARCASS se hacen presente, pasando por “Exhume to Consume” y “Reek of Putrefaction”. En algún momento me pregunto: ¿CARCASS tendrá un botón que activa el mosh?, ya que este no para de estar presente en ninguna canción. Así es como los ingleses abren paso a temas de su disco “Swansong”, sonando estos de manera increíble.

Las luces se apagan, sin dejar ver nada. Es cuando se aprecia en la panta gigante las manos de una persona cortando con un cuchillo bisturí una cabeza humana, cortando pedazos con toda tranquilidad, es cuando se escucha la batería que da inicio a “Corporal Jigsore Quandary” (¡supremo!), para luego continuar el clásico “Heartwork” y finalizar con “Carneous Cacoffiny”.

Una máquina de bestialidad y Death Metal. Qué más puedo agregar, como dice el dicho, “Más sabe el diablo, por viejo que por diablo”, en esta oportunidad sabían por ambas cosas. Los reyes de la putrefacción lo hicieron nuevamente.

LAMB OF GOD: La oveja de Dios masacró tierras nacionales.

Comienza a ordenarse todo el equipamiento utilizado por las otras bandas, para despejar el espacio para dar inicio al plato de fondo de la noche, los norteamericanos LAMB OF GOD; gestores de la gira. Debo confesar que en algún momento pensé que, un porcentaje considerable de gente, abandonaría el recinto al terminar CARCASS, debido sonido más bien moderno de estos monos; sin embargo estaba absolutamente equivocado.

A las 22:00 en punto, sin saludar ni presentarse comienza a sonar “Laid to Rest”, sonando un cañón desde un comienzo. Pasando posteriormente a “Ruin” con un sonido impecable. Se escucha un eufórico “LAMB OF GOD! LAMB OF GOD! LAMB OF GOD!” del público luego de terminar la canción.

Continúan con la carnicería con “512” de su último disco, “VII: Sturm und Drang”. Randy Blythe cantando y saltando sin pausa, incentivando al público. Aunque el dominio técnico de LOG es ya conocido, impresiona la precisión rítmica en cada composición. Chris Adler tocando absolutamente rígido detrás de los fierros, ejecutando la batería de manera perfecta.

Continúan con “Desolation”, volviendo el mosh en la cancha. Llama mucho la atención que en aquellas instancias de comunicación con el público, Randy queda absolutamente solo en el escenario, volviendo los músicos antes de ejecutar cada canción, siendo notorio el liderazgo del vocalista al llevar el show.

Con los tracks “Walk with Me in Hell”, “Still Echoes”, “Now You´ve Got Something to Die For” y “Hourglass”, la gente reacciona considerablemente más eufórica con aquellos temas más antiguos, lo que se aprecia al sonar “Set to Fail”; realizando LAMB OF GOD un repaso por toda su discografía.

Sin dar mucho indicio del fin de su presentación, Randy grita ¡¡¡Redneck!!! Comenzando a girar un enorme mosh de absolutamente TODA la cancha y con esto coronar una noche redonda para el Metal. Una presentación notable, potente y perfectamente ejecutada. La oveja de dios masacró tierras nacionales de nuevo.

Por Vicente Miranda H.
Fotos: Víctor Donoso G. (Ver galería completa en el siguiente Link.)

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