RHAPSODY
La noche en que los heroicos guerreros renacieron.

Mayo 5/2017, Teatro Caupolicán.

Con un Teatro Caupolicán casi lleno, se presentó en Chile la banda italiana RHAPSODY, quienes en su gira de reunión nos entregaron todo el poder de sus canciones clásicas, demostrando que la fuerza del Power Metal no ha muerto. Esta noche los guerreros renacieron.

Eran las 21:00 horas y, en las cercanías del recinto de calle San Diego, aún se podía ver la fila de fanáticos que esperaban entrar a un concierto ampliamente esperado. Es que tener al “Rhapsody” de antaño, ese sin apellidos de fuego, era algo que hasta hace algún tiempo se veía demasiado lejano, por no decir imposible.

Las luces se apagaron a eso de las 21:05, y la emoción de los fanáticos explotó al comenzar a escuchar “Epicus Furor”, canción con la cual se dio inicio a una noche mágica en que los guerreros, dragones, batallas y espadas encantadas volvieron a brillar en su máximo esplendor. Sabíamos que sería memorable, sabíamos que sería un excelente recital, sabíamos que la siguiente canción en el disco sería “Emerald Sword”.

…For the king for the land for the mountains
For the green valleys where dragons fly
For the glory the power to win the black lord
I will search for the emerald sword”

A coro unos 4 mil o más guerreros alzaban sus puños al cielo reclamando su derecho a pelear épicas batallas, enfrentar los más sombríos caminos, luchar con valor contra todo el mal que deban enfrentar, vencer dragones y señores oscuros, eran 4 mil guerreros jurando a coro ir en la búsqueda de la espada esmeralda.

Luego siguieron las canciones pertenecientes al disco “Symphony of Enchanted Lands”:  “Wisdom of the Kings” y “Eternal Glory”, las que fueron coreadas y disfrutadas por todos los asistentes con los brazos al cielo y una sola voz. Pronto comenzamos a escuchar “Beyond the Gates of Infinity”, que nos demostró la calidad musical de los italianos, ya que este un tema con bastantes cambios, lo que fue ovacionado entre el público que en este momento ya se encontraba en éxtasis. Entonces del “Power of the Dragon Flame” nos llegó “Knightrider Of Doom” con toda su potencia y el Caupolicán volvió a explotar.

Pronto las revoluciones bajaron, volvimos al “Symphony…” y la emoción se apoderó de los asistentes, “Wing of Destiny” sonaba en el escenario. Seguidas por las canciones “The Dark Tower of Abyss”, Riding the Winds of Eternity” y finalmente la canción que da nombre al disco sobre el cual RHAPSODY centró su actuación: “Symphony of Enchanted Lands”

El público sin embargo estaba esperando más, Alex Holzwarth nos brindaba un solo de batería como antesala a lo que se vendría. Salidos del “Legendary Tales”, la banda nos brindó los temas “Land of Immortals” y “The Wizard’s Last Rhymes”, para luego pasar al momento en donde Patrice Guers demostró sus habilidades en un solo de bajo enmascarado hacia el final con las melodías de “Queen Of The Last Horizons” . Luego tocó el momento en que Fabio Lione nos recordó las razones por la cuales es el vocalista indiscutido de RHAPSODY (como si todo lo que se llevaba de concierto no hubiera servido para demostrárnoslo), haciendo escuchar su privilegiada voz a capela con un fragmento de “Nessun Dorma” (De Puccini), todo un entremés para la batalla que pronto se libraría.

El concierto se convirtió en una batalla, donde más de 4 mil bravos guerreros entonaban al unísono y con decisión, en un ambiente lleno de poder.

…For Ancelot
the ancient cross of war
for the holy town of gods
Gloria, gloria perpetua
in this dawn of victory”

En este momento el concierto se encontraba a otro nivel para muchos de los asistentes, los puños en alto, los coros y los circle pit demostraban como la magia de los italianos había calado hondo en el corazón de cada una de las personas que estaban ahí. Entonces los italianos deciden retirarse unos instantes del escenario y dando descanso a quienes (como yo) estaban en la mitad del Circle pit.

“Rain of a Thousand Flames” irrumpió en el escenario y la banda demostró que se estaba acercando el final al tirar toda la caballería encima. Entonces, y para equilibrar la rapidez y poderío demostrado en las últimas 2 canciones, Lione nos presenta la primera canción que la banda tuvo en su idioma natal: “Lamento Eroico”, que fue coreado con fuerza desde la cancha hasta la galería, todos con sus puños en alto, todos emocionados, un momento en el cual se podía sentir la fuerza alcanzada por la dialéctica entre la banda y los asistentes.

Comenzaron los primeros acordes de la canción final, todos sabíamos lo que eso significaba; el teatro completo se volcó hacia adelante, en la cancha los headbanging no se hicieron esperar, los puños en alto, los saltos, el circle pit. “Face me evil bastard”, palabras que desataron el paroxismo de los asistentes; y es que “Holy Thunderforce”es una de las canciones iconos de la banda, un final épico para un concierto tan esperado como este.

El concierto fue memorable, aunque al inicio tuvo algunos problemas con el audio, esto no fue impedimento para que todos los asistentes disfrutaran de las canciones que la banda nos ofrecía. Y es que RHAPSODY se vino a la segura. Si bien el concierto se centraba en el “Symphony of Enchanted Lands”, todas sus canciones eran cartas de éxito con los asistentes, quieres en disfrutaron de todos los temas, no solo por ser una excelente banda la que se presentaba en el escenario, sino también por la memoria emotiva que estos temas representaban en la gran mayoría de los que estuvimos en el concierto.

Nos retiramos por fin del Caupolican, eufóricos por la jornada de poder místico vivida, con una banda que dio todo en el escenario y grabó a fuego en nuestros corazones la épica búsqueda de encontrar nuestra propia espada Esmeralda.

…For the glory the power to win the black lord
I will search for the emerald sword”

Por Ricardo González T.
Foto cabecera gracias a: Peter Haupt y Rockaxis.

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