METAL BEER III
Consagrando la muerte y destrucción total

Enero 17/2026, Teatro Caupolicán.

Qué buen evento, por la chucha. Realmente la tercera edición de METAL BEER fue la mejor en cuanto a infraestructura y organización; y es que el Teatro Caupolicán te garantiza calidad de sonido y te salva del calor, que estaba re-zarpado este finde. El Hipódromo tuvo buen audio en las ediciones anteriores, pero el care' gallo y los flaites que entraban a robar fueron un problema sin solución definitiva. Así que esta edición con DESTRUCTION y DEATH TO ALL de cabezas de cartel fue la más pulenta de todas, y con margen para seguir creciendo.

AMNESSIA ETERNA
La fila afuera del teatro ya era extensa cuando pasaito las 15:30 comienzan a tocar los cabros de AMNESSIA ETERNA ante un escueto margen de público que iba en constante aumento. La tanda empezó con "Insomnio" y de una nos deja en claro que estos compas vienen con hambre de Thrash y no piensan detenerse ante nada. A paso rápido y sin pedir permiso se impusieron sin esfuerzo a punta de tuca-tuca, riffs poderosos y solos desenfrenados, tónica que se repite en "Sin dolor, no hay perdón".

El paso del grupo por el proscenio fue cortito pero preciso, cerrando con "Caos": 4 temas, 20 minutos y fue suficiente para sumar interés entre los chascones que ya habían hecho ingreso. Bien aprovechada la oportunidad, sin duda alguna.

KYTHRONE
Partiendo un poco antes de lo programado, KYTHRONE subió a la tarima para traernos viejos manifiestos del Black Metal nacional que se remontan a 20 años atrás. Pasó que en medio de la primera canción la guitarra se fue al carajo y dejo de sonar, lo cual implicó que el grupo siguiera hasta el fin de ese tema sin presencia de dicho instrumento, cosa que se hacía muy evidente. Pese a ello, V. –AKA Fenrir-, vocalista y guitarrista, continuó con la pista hasta concluirla y los problemas se solucionaron rápidamente.

La puesta en escena de esta agrupación es consistente y poderosa: una proyección sencilla pero coherente que dialoga con la oscuridad y perversidad que emana de sus instrumentos, entregando una muy buena ceremonia ritual; tanto la potencia de batería y riffs, como las voces desgarradoras y limpias de V. se hacen presente con una maligna fuerza que ejerce de motor del mal.

En medio de los temas el socio se tiró unas declaraciones antijudíos seguido de un viva Chile; sospechosa la weá, pero bueee... si se le hizo decirlo abiertamente es harina de otro costal, total el show está bueno y la música no habla pescás: el trío transmite una rábida potencia que resuena en las profundidades del recinto cuál se tratara de una invocación al cola e' flecha.

KYTHRONE coronó un muy buen paso por la tarima del Caupolicán: Black nacional de gran calidad y con mucha historia por detrás. Espero saber más de ellos en el futuro, puesto que después de "Kult des Todes" de 2007 poco volví a saber de ellos hasta que aparecieron en el cartel del festival. Un pulento reencuentro en lo personal.

METAKIASE
Los siguientes nacionales en aparecer en escena fueron METAKIASE, ante un creciente número de chascas en cancha. El Heavy/Thrash Stoner de estos socios goza de buena aceptación entre quienes habitan las primeras filas, sacando uno que otro cabeceo. Los puconinos -OEPUCON- supieron mantener entretenido al respetable pese a presentar un ritmo e intensidad menor en comparación con el resto del cartel, más las ganas que le ponen y lo onderos son su fortaleza.

En lo personal los encontré fuera de lugar, aunque ya los había visto en la primera edición del festival; sin embargo, los compas supieron defenderse e imponer lo suyo frente a la audiencia, así que dedito arriba.

DORSO
El 'Pera' y compañía ingresan al proscenio y rápidamente comienza a sonar "Ultraputrefactus Criatura" por los parlantes, desatando altiro los primeros moshs de la jornada ante un público que respondió fielmente a este hito del Metal nacional: ¡puta que son buenos los DORSO! Un clásico propio de nuestra tierra que siempre vale la pena verlos en vivo.

La ejecución de toda impecable; el Pera con poca ropa pero aún vestido y echando la talla cuando lo webearon con aquel evento, aclarando que aún no se tomaba unas chelas. Y puta sí poh, esa es la actitud para enfrentar la adversidad: si te la echai, es peor y más te webean. Así es el chileno: bueno pa' la chela y pa' la talla, y de tamaño promedio.

La cancha del teatro comienza a llenarse y se hace sentir el fervor de los metaleros celebrando este culto a lo bizarro tan particular, con un recorrido a lo largo de la discografía del culto a los seres de cochayuyo. Sonó "Recolecciones Macabras" del LP "Recolecciones Macabras del Campo Chileno"(2012) y el entusiasmo se mantuvo por lo alto como tendencia durante la media hora que duró el espectáculo,

Después de anunciar que pronto se viene la edición en vinilo del pulentísimo "Disco Blood" (1998), suena "Abducción" de dicho álbum, un corte 'pectacular en el que se lució con tutti el mítico cuarteto.

El final fue magistral con "Silvestre Holocaust", mi tema favorito de DORSO y el de muchos también, donde la letra más se luce y con tremendos riffs, solos y cambios de tiempo; la weá la zorra, más encima en el interludio todos gritando '¡awelitoooo!'. Posteriormente don Rodrigo Cuadra -un caballero, no como el ordinario nudista del 'Pera'- y sus nobles acompañantes se despiden del teatro bajo una calurosa ovación.

DESTRUCTION
El comienzo de la presentación de los alemanes se retrasó unos 15 minutos, lo cual solo hizo aumentar la expectativa de quienes ya esperan sedientos el ataque teutón. "Curse the Gods" da inicio a la carnicería y el mosh se arma con furia en cancha, que pasó a ser una constante de ahí en más. La voz de Marcel Schmier sigue brillando pese a la edad, y la ejecución de la sentencia se siente poderosa con este renovado arsenal de guerra. "Invincible Force" solo hizo aumentar el éxtasis de los thrashers y la fiesta se volvió devastadora bajo esos enérgicos riffs y frenéticos solos que Martin y Damir soltaban.

"Nailed to the Cross" le dio más vuelo a la fanaticada y el caos reinaba en gran parte de la planta baja con el ataque de DESTRUCTION, que sacudía el recinto de manera implacable. Tras ese temazo del 2003, Schmier se da un momento para saludar a los asistentes y se tira el cumplido de que este es el mejor moshpit del mundo, cosa que hemos escuchado varias veces proveniente de distintas bandas, personas y estilos; así que sí, algo de cierto debe haber en esas palabras más allá de la cortesía.

"Mad Butcher" dejó la tendalá con la altura que un clásico de ese calibre merece: ¡que weá más notable, loco! En ese momento pude notar que si se cumplió la expectativa y el lleno del Caupolicán era prácticamente total; y pensar que varios creímos que no se lograba, sin embargo la hinchada es fiel y aquí está alentando a los suyos. Así da gusto disfrutar de un festival de leyendas como lo son estos compas y DEATH.

Otro de los puntos altos de esta parte de la velada fue "Total Desaster", un clasicón de la banda de hace mil años atrás; de esos tiempos solo dura nuestro querido frontman y el espíritu rebelde, que se mantiene vigente pese al paso del tiempo. Prueba de ello es "Birth of Malice" (2025) que ha demostrado que el conjunto alemán tiene cuerda para rato, reinventándose dentro de su propio margen con temas como "No Kings no Masters", que sonó justo después del desastre y gozó de buena recepción.

Tras "Eternal Ban" hubo una pequeña pausa antes de que los teutones volvieran a la tarima para0 darnos el golpe de gracia con la tríada compuesta por "Destruction" -gran acierto del último disco con pasta para clásico-, la tremenda "Bestial Invasion" y el himno nacido a principios de los 00's: "Thrash Till Death". Qué final más glorioso digno de una banda mítica en la escena mundial, reflejando los 43 años de trayectoria que los ha llevado a recorrer el mundo en incontables ocasiones. Schmier y su combo se despiden de la multitud exhausta entre la agitación y el calor de la puta madre que hace aquí adentro (y que afuera es más o menos la misma weá la verdad).

DEATH TO ALL
Hablemos con la verdad absoluta y objetiva: DEATH es la creación musical más grande que jamás ha existido y podría existir. Y no hay discusión al respecto, no leo comentarios. Lamentablemente, el tatita Dios llamó a su lado a nuestro mesías don Chuck Schuldiner tempranamente para gobernar el reino de los cielos, dejándonos un vacío existencia inconmesurable.

Afortunadamente, sus excompañeros decidieron hace tiempo rendirle homenaje a nuestro salvador con DEATH TO ALL, que gracias a la notable participación de Max Phelps han sabido revivir y darle fuerza nuevamente a todas aquellas composiciones que constituyen el Nuevo Testamento del Death Metal. Y, cómo no, la expectación reinaba en el ambiente, hasta que se apagaron las luces y comenzó el increíble acto que presenciaríamos a continuación: primero amagaron con la intro de "Infernal Death", para luego soltarse "Living Monstrosity", dejando la patá al instante en todo el recinto. Una ejecución perfecta fue la tónica de la travesía en su totalidad, lo cual se reflejó inmediatamente al continuar con "Defensive Personalities".

Cabe mencionar que el grupo venía celebrando los 35 años de la placa que cambió el rumbo de DEATH y de todo un género: "Spiritual Healing" (1990). Y de ahí salieron varios cortes que amenizaron la velada durante su primera sección: escuchar "Altering the Future" o "Spiritual Healing" en directo es una experiencia que recomiendo no saltársela ni cagando. Entre medio también sonaron himnos corte "Lack of Comprehension" o "The Philosopher", que fueron cantadas a todo pulmón por las calcetineras de Chuck, entre las cuales me incluyo: quedé medio afónico al final de la noche y me emocioné en varias partes de la presentación. Fue una noche hermosa que espero recordar en mis sueños húmedos a la posteridad.

Luego vendría la segunda sección de aniversarios y sería el turno de conmemorar los 30 años desde el lanzamiento de "Symbolic" (1995), otro álbum que marcó el desarrollo del género con los elementos que supo conjugar a la perfección. De aquí se tocaron 8 de los 9 cortes que componen dicha obra maestra, destacando "Symbolic", "Empty Words", "Without Judgement" o "Crystal Mountain" con bengalas incluidas; aunque la verdad podría mencionarlos todos, porque fue la perfección hecha música en su totalidad. DEATH es, fue y será la banda definitiva de la existencia humana y no hay más.

Lamentablemente, todo tiene su fin: en esta ocasión, los himnos encargados de bajar el telón fueron "Spirit Crusher" y "Pull the Plug", que exprimieron los últimos alientos de la muchedumbre que repletó el Caupolicán. La ovación fue tremenda y emotiva, tras lo cual se despiden los músicos asegurando que siempre volverán a Chile a por más, lo cual me llena de alegría; es una experiencia que vale la pena vivirla una y otra vez sin dudarlo por un instante.

METAL BEER III resultó ser todo un éxito más allá de las especulaciones que hubo con respecto a la asistencia, cerrando bocas y dejando atónitos a quienes asistieron. Fue una noche mágica, cargada de historia y leyendas que hizo honores a sus versiones anteriores, dejando la barra más alta para un futuro que esperamos se siga repitiendo. ¡Salud!

Por Hernán González U.
Fotos por Fotos Metal. (Galería completa en el siguiente link)

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