EXODUS
Goliath

EXODUS es, sin lugar a dudas, uno de los nombres más grandes y reconocibles en lo que a Thrash se refiere. Tras cinco años de silencio discográfico, el pasado 20 de marzo lanzaron lo que viene siendo su duodécimo (?) álbum de estudio, titulado "Goliath".
Luego de escucharlo con detenimiento -y una cantidad irracional de puteadas varias-, les dejo esta pequeña reseña del disco.
Cuando a comienzos de 2025 EXODUS anunció la salida de Zetro 'Juan Gabriel' Souza y el regreso de Rob Dukes, se me prendió la tetera a todo ritmo al pensar que podría volver a ver esa alineación de la banda (que, según recuerdo, pude ver en vivo en 2011 en La Cúpula del Parque O'Higgins). Voy a hacer como que la tetera jamás se prendió, porque la apagada de mecha fue brutal.
El disco comienza con el tema que eligieron inicialmente como single, "3111" (sí, donde salía un manguaco en el videoclip, y eso lo hacía 'ultra brutal, trve evil from hell' y weás). Y si bien el tema no es taaaaan malo, no es EXODUS. Se extraña ese momento en que dejan la cagá, que es a lo que la banda nos tiene acostumbrados. "Hostis Humani Generis" recupera bastante de la fuerza que carece el tema de apertura: riffs violentos y un trabajo vocal bastante rabioso por parte de Dukes hacen retomar la atención.
"The Changing Me" fue la decepción hecha música. Con la colaboración de Peter Tägtgren en voces, me esperaba una brutalidad... ¡NO SEÑOR! Parte con un riff relativamente entretenido, para luego caer en un coro que parece tema de PAIN en lugar de EXODUS.
"Goliath", en buena medida, quita el mal sabor dejado por el tema anterior y da paso a un tema que perfectamente podría aparecer en un disco de CROWBAR: riffs enormes y un trabajo vocal destacable. "Beyond the Event Horizon" es el único tema que realmente suena a EXODUS en el disco (puntualmente, a "Shovel Headed Kill Machine"). Junto al track que da nombre al álbum, son LOS ÚNICOS puntos altos del mismo.
Los últimos tres temas del disco -"2 Minutes Hate", "Violence Works" y "Summon of the God Unknown"-, a mi oreja, fueron solo relleno total y absolutamente innecesario; especialmente "Summon...", que parece una especie de tributo a los discos menos populares de BLACK SABBATH.
Son 54 minutos casi enteros de sufrimiento, esperando un riff "pencazo en lo'cico" que jamás llega. Lo que sí es absolutamente destacable en el disco es la mezcla (el bajo suena en todo momento con una nitidez enorme) y el tremendo trabajo vocal de Rob Dukes.
Por Cristian Tobar V.
0 Comentarios