VADER + MASTER
Comandando las legiones del mal

Mayo 9/2026, Teatro Cariola.
Lo vivido el pasado sábado 9 de mayo en el Teatro Cariola, más que un recital fue una cátedra de Death Metal en la cual pudimos pasar por nuevas generaciones, clásicos consolidados nacionales y leyendas del género a nivel mundial, conformando un cartel de lujo que rinde honores al culto a la muerte que tanto veneramos.
RAPTURE
De forma puntual los maipucinos RAPTURE iniciaron la jornada a eso de las 18:30 con "Necromantic Rites". La propuesta se centra en el Death Metal clásico, con un sonido profundo y abismal que te hace sentir como si estuvieras en una catacumba y estos pálidos rostros aparecieran ante tí con un azote de muerte directo al cráneo. Le siguió "Coffinlust" manteniendo la intensidad de su performance de ahí en más sin misericordia.

El conjunto aprovechó la ocasión para presentar dos canciones nuevas: "Onward from Devastation" y "Black Crusader", las cuales serán incluidas en un EP próximo a editarse del cual seguro tendremos novedades más adelante.
La banda concluiría su paso por el Cariola con "In the name of God", para luego retirarse ante el aplauso de los pocos que hacían acto de presencia a esa hora.
HOMICIDE
Anticipándose a lo pactado, HOMICIDE inicia su turno en la tarima con "Pull Strings", un corte excelso que golpea en la mollera a los chascones y pelones que ocupan las primeras filas del teatro. Aquí se nota la experiencia y el oficio de una agrupación con más de 38 años de trayectoria y varios LPs bajo el brazo. Unos veteranos del oficio que se lucen sobre la tarima en cada ejecución efectuada.
"Thousand Cuts" da continuidad a la velada con una muestra de potencia encomiable, destacando la potente voz de Alejandro Ruiz (WEIGHT OF EMPTINESS) por delante del brutal ensamble instrumental que planta este quinteto. "First Emperor", de "Tyranvs" (2021) -su más reciente placa-, sigue los pasos de la masacre orquestada en el escenario con un sonido profundo y bien definido que se agradece.

El paso de los veteranos nacionales llegaría de la mano de "Till our Bones" seguida de "Slave to the Blackest" concluyendo una gran participación en este magno evento, retirándose entre los aplausos de la gallá.
MASTER
Inesperadamente, el show de MASTER dio inicio 15 minutos antes de lo presupuestado, lo cual pilló a muchos de sorpresa y de seguro varios de sus seguidores aún seguían afuera del recinto; no sé a qué se habrá debido este cambio, pero me parece una falta de respeto por aquellos que compraron su entrada y planeaban llegar cerca de la hora de inicio. Se notaba la falta de audiencia en la sala cuando Paul Speckmann y su combo partieron el mambo con "Master", y casi pegada vino "Subdue the Politician". El sonido crudo y directo retumbaba en el cráneo de la fanaticada, que no demoró mucho en armar su mosh; pocos, pero preciosos (aunque no en cuanto a belleza, precisamente).
El asedio fue entregando una estocada tras otra con puro filete, dando apenas respiro al público antes de lanzarse a la carga con cortes como "Judgement of Will", "Terrorizer" o "Unknown Soldier", entre otras. De a poco fueron haciendo ingreso más metaleros que fueron llenando paulatinamente los espacios, dándole más dignidad al espectáculo; se veía bien triste tener a semejante banda tocando ante unos cuantos pelagatos cuál fuera un telonero más. ¡No pue, iñor!

El trío radicado en Chequia muestra un manejo genial de su artillería sobre el proscenio, con veloces riffs que marchan al ritmo que las incansables percusiones de Peter Bajci van imponiendo a su paso, con el pelao Alex Nejezchlebase se sarpándose sus solos re locos.Los riffs que marca el tío Paul con el bajo a full distorsión es sin duda alguna uno de los puntos más altos del repertorio, cautivando con su hipnótico deambular antes de reventar con una metralla orquestaba por el batero: 'pectacular.
En el tramo final de su repertorio destacaron los clásicos "Funeral Bitch", "Pay to Die" y "Mangled Dehumanization" como golpe de gracia ante un público que se las vacilaba todas a esa altura, sedientos de más caos y violencia; y lo encontraría más adelante.

El hecho de que comenzaran a tocar prematuramente a fin de cuentas tuvo su propósito, puesto que permitió un repertorio más amplio de lo que habitúa Speckmann y compañía en sus visitas, entregando cerca de 80 minutos de OSDM de alto calibre. MASTER se retira bajo los aplausos y ovaciones del respetable que ya había tomado un volumen de consideración mientras transcurría el asalto sonoro que el trío nos brindó.
VADER
El reloj marca las 22:00 y empiezan a sentirse la lluvia y los truenos que anteceden a la tormenta próxima a desatarse en el recinto. La aplanadora Made in Polonia inicia la carnicería macabra con "Sothis", desatando al instante los moshs que ya venían antecedidos de los primeros vitoreos dedicados a VADER que coreaban su nombre. Sin dar respiro, "Fractal Light" le plantó un combo en el hocico a la audiencia, dejando en claro que no venían en son de paz los polacos.
El wombo-combo de "Wings" seguida de "The One Made of Dreams" fue simplemente arrollador, marcando un punto crítico de la presentación tempranamente. No había podido verlos anteriormente y la verdad es que estos compas son máquinas, monstruos sobre el escenario; ¡La cagó! La fuerza y oficio que demuestran estos compas es im-presionante.

A lo largo del show hubo vitoreos por doquier dónde Peter grita a Chile también, celebrando la vehemencia de sus adeptos que presenciaban el acto extasiados; el amor mutuo entre banda y la fanaticada se nota. Aquí mantienen su propia legión organizada lista para desatar una batalla campal tras otra, tal cual ocurrió con "Cold Demons" terminando con el grito de 'FIRE!!' y cae una explosión que remece el Cariola en su totalidad. El pequeño interludio que se produce da pie a la introducción de "This is the War" que vuelve a enloquecer al público que da vueltas sin parar, viéndose incluso situaciones al borde de llegar a los golpes. La volaita si...
Ya para ir cerrando la noche se mandaron "Triumph of Death" y "Hellelluyah!!" (God is Dead) que crearon un nuevo clímax dentro de la masacre y la barbarie que en la cancha se produjo. Y para el encore la cosa no fue menor tampoco: un cover de SLAYER que combinó "Hell Awaits" y "Raining Blood" bajó el telón de lo que fue el paso más memorable de la aplanadora polaca por territorio nacional, de acuerdo con lo que muchos confirmaron. VADER se despide de Chile consagrando un exitoso ritual descarnado mientras de fondo suena la marcha imperial de Star Wars.

Qué más se puede esperar: esto fue una oda a la muerte, al metal más oscuro y retorcido que repta en las oscuras profundidades donde habita el cola e' flecha. El culto sigue vivo, y con más sed de violencia que nunca; esperemos que las llamas imperecederas se mantengan siempre en todo lo alto de nuestra escena metalera local y podamos disfrutar de más ceremonias de tal maestría y calidad.
Por Hernán González U.
Fotos por Fotos Metal. (Galería completa en el siguiente link)
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