MAR DE GRISES
Draining the Waterheart

Después de un debut de proporciones monumentales como "The Tatterdemalion Express" (2004), las expectativas sobre el siguiente paso de MAR DE GRISES eran considerablemente altas. Y es que los nacionales habían conseguido algo que pocas agrupaciones alcanzan durante sus primeros años: construir un lenguaje musical propio, donde la melancolía, la desesperación y la belleza convivían en un equilibrio casi inexplicable. Cuatro años después, los santiaguinos regresarían con "Draining the Waterheart" (2008), una obra que, lejos de conformarse con replicar las virtudes de su predecesor, profundizaría en su particular universo sonoro, llevándolo hacia terrenos más experimentales, introspectivos y desgarradores.
El camino hacia esta segunda entrega no estuvo exento de dificultades. La partida de Marcelo Rodríguez, cuya interpretación vocal había sido uno de los elementos distintivos del debut, significó un desafío importante para la agrupación. Su reemplazo llegaría de la mano de Juan Escobar, quien asumiría las voces y teclados, aportando una sensibilidad diferente que terminaría siendo fundamental en la evolución del conjunto. El resultado fue una producción publicada nuevamente bajo el sello finlandés Firebox Records, que consolidaría el prestigio internacional de estos compas dentro de la escena Doom/Death Metal.
Desde los primeros compases de "Sleep Just One Dawn" queda de manifiesto una madurez compositiva extraordinaria. Las guitarras de Sergio Álvarez y Rodrigo Morris construyen melodías sombrías que emergen lentamente a partir de una atmósfera de desolación, dando paso a pasajes de una intensidad sobrecogedora. Las percusiones de Alejandro Arce transitan con naturalidad entre ritmos pausados y arremetidas complejas, mientras la interpretación de Escobar introduce una nueva dimensión emocional, alternando guturales desgarradores, voces limpias y susurros que parecen provenir desde los rincones más oscuros de la conciencia.
"Kilómetros de Nada" se erige como uno de los momentos más conmovedores de la placa. Durante sus casi once minutos, los nacionales desarrollan una verdadera procesión de sentimientos encontrados, donde pasajes acústicos y melodías de teclado se entrelazan con riffs de una pesadez monumental. Hay algo particularmente devastador en la forma en que esta composición consigue transmitir una sensación de vacío y resignación, como si cada nota representara un recuerdo que lentamente se desvanece. Una pieza de belleza abrumadora que demuestra cómo la tristeza puede convertirse en una experiencia sencillamente sublime.
Otro de los grandes atributos del álbum es su capacidad para ampliar los horizontes musicales del conjunto sin sacrificar su esencia. Si bien el Doom/Death continúa constituyendo la columna vertebral de las composiciones, encontramos una presencia más elaborada de elementos progresivos, ambientales e incluso cercanos al Post-Metal. "Deep-Seeded Hope Avant-Garde" representa magníficamente esta evolución, con constantes transformaciones rítmicas, armonías disonantes y sonoridades que fluyen con una naturalidad envidiable, privilegiando siempre la expresividad por sobre cualquier exhibicionismo técnico innecesario.
Sin embargo, la joya de la corona llega con "Liturgia: Convite y Prefiguración / Purgatorio / Diálogo Infierno", una monumental composición inspirada en textos del poeta chileno Eduardo Anguita, adaptados por Juan. La instrumentación adquiere un sentido casi ceremonial, transitando entre atmósferas etéreas, secciones de una pesadez colosal y melodías que parecen suspender el tiempo. Aquí los instrumentos dialogan con una sensibilidad extraordinaria, construyendo una experiencia profundamente humana, donde la angustia y la introspección alcanzan dimensiones verdaderamente sobrecogedoras. Una maravilla de principio a fin.
A diferencia de su predecesor, cuya crudeza emocional parecía surgir desde las entrañas mismas de sus intérpretes, "Draining the Waterheart" presenta una aproximación más reflexiva y expansiva. Las transiciones son más fluidas, los arreglos adquieren mayor profundidad y las estructuras exploran territorios que trascienden las fronteras convencionales del género. Quizás carezca del factor sorpresa que convirtió al debut en una experiencia tan estremecedora, pero lo compensa con una riqueza compositiva que se revela progresivamente con cada nueva escucha.
Estamos frente a una obra excepcional, donde la técnica jamás eclipsa la emoción y cada instrumento cumple un papel esencial en la construcción de un universo sonoro tan sombrío como fascinante. Una demostración categórica del extraordinario nivel artístico alcanzado por el Metal chileno y una pieza fundamental dentro de su historia.
Si "The Tatterdemalion Express" fue la tormenta que sacudió los cimientos del Doom, "Draining the Waterheart" representa el océano que permanece después de ella: profundo, inmenso, aparentemente sereno, pero habitado por corrientes capaces de arrastrarnos hasta los rincones más recónditos de nuestra existencia. Una obra excepcional que confirma que MAR DE GRISES no necesitaba mirar hacia Europa para encontrar su identidad, porque desde este remoto rincón del planeta ya habían conseguido crear algo verdaderamente único. Y es que pocas agrupaciones han sabido demostrar con semejante elocuencia que incluso en la oscuridad más absoluta puede florecer una belleza que trascienda el tiempo.
Por Hernán González U.
0 Comentarios