IRON MAIDEN
Estuvimos a la chucha

Octubre 31/2026, Estadio Nacional.
Ha transcurrido un cuarto de siglo desde que vi a La Bestia por primera vez, una calurosa tarde-noche del 2001. Hoy, con menos pelo y, por consecuencia, juventud, acudí al llamado de Eddie para reencontrarme con la agrupación que me embrujó con el famoso "Maiden England" de 1989.
El "Run for Your Lives World Tour" traía una vez más a IRON MAIDEN a nuestro país y esta vez no podía quedar fuera. Adquirí mi ticket con antelación y esperé pacientemente a que llegara la gloriosa noche del 31/10/2026 para recordar esos clásicos que viven en la memoria colectiva de los seguidores de este icono de la N.W.O.B.H.M. (Nueva Ola del Heavy Metal Británico, para los panas).
Bajo un cielo amenazante, ingresé al Elefante Blanco de Ñuñoa a tiempo para apreciar la parte final del show de los nacionales NUCLEAR. La banda gozó de un buen marco de público, testigo de una actuación potente que incluyó clásicos como "Heaven Denied", "Belligerance" y la vehemente "Apátrida", tema con el que cerraron la primera de las dos presentaciones que tendrán junto a los ingleses.

La gente aún seguía entrando al "Estadio de TODOS los chilenos" (lo digo para que algunos no se sientan dueños del recinto) cuando apareció en la pantalla gigante el nombre de MAMMOTH, proyecto comandado por Wolfgang Van Halen, hijo de Eddie Van Halen. Si bien era harina de otro costal, logró entibiar el ánimo de quienes esperábamos a Dickinson y compañía. Su propuesta personalmente no me agradó del todo: es lo que yo clasifico como "rock de serie gringa". No es malo, pero no volvería a verlos.
La noche caía sobre la capital cuando comenzó a sonar "Doctor Doctor", original de UFO, y todos cantamos al unísono el coro "Doctor, doctor, please", dando inicio a una jornada que, con luces y sombras, fue sencillamente memorable.

Si bien el sonido en un principio no fue del todo bueno, una vez más fuimos testigos del "indestructible lazo" que une a MAIDEN con los chilenos. Más allá de las suspensiones de la década del noventa, este sexteto sabe que juega de local en esta larga y angosta faja de tierra.
Mi niño interno volvió a emocionarse al escuchar temas como "Phantom of the Opera", "The Number of the Beast", "Infinite Dreams" y "Powerslave", además de las épicas "Rime of the Ancient Mariner" y "Seventh Son of a Seventh Son". El setlist siguió poniéndonos la piel de gallina con la interpretación de "Hallowed Be Thy Name" y la clásica "Iron Maiden"; ¡qué temazo, por la chucha!

Tras una despedida en falso, la banda volvió al proscenio para cerrar con broche de oro: "Aces High", "Fear of the Dark" y "Wasted Years" fueron los últimos tres himnos, entonados a todo pulmón, para finalizar una noche empañada por la molestia de Bruce al divisar un par de bengalas.
Cuando desalojábamos el recinto, el comentario generalizado era que se extrañó a Nicko "Tachuela Chico" McBrain, pero seríamos injustos si dijéramos que Simon Dawson no hizo la pega. Obviamente son formas distintas de interpretar y se notó el cambio de mano; no obstante, cumplió un correcto papel.

A destacar el gran marco de público, que coreó a más no poder cada uno de los temas, y también lo fácil que fue ingresar y salir del recinto. Aunque, por si no si dieron cuenta, quedé bien lejos.
Lo malo: los precios del merchandising oficial, que nos hacen decir "Puta, qué ofertón" o "¿Por qué tan barato?".
Para mí, un fin de semana redondo; hay otros que no pueden decir lo mismo... futbolísticamente hablando.
Por Gustavo Maldonado G.
1 Comentario
Gonzalo
2 noviembre, 2026 at 21:17Excelente reseña viejo. Esta vez, fui a Galería ya que llevé a la bendición de 9 años, la Trini, de La Unión a Stgo...nos pegamos sendo viaje en bus...incluso ahora voy de vuelta escribiendo. Fuimos el 1, lo gozamos entero aunque igual hubo problemas de audio y no fue el mejor sonido pero ya ir con la hija, se disfruta mucho másy más si es Maiden. Me faltó su mosh pero no dejamos de cantar, saltar y abrazarnos en galucha. Es verdad, que Maiden une generaciones. Up te Irons.