BELPHEGOR + NARGAROTH
Crónica de un infierno anunciado.

Marzo 10/2018, Club Blondie.

El pasado sábado 10 de marzo, la parroquia del infierno abrió nuevamente sus puertas. Los capos de Spider Prod se las mandaron al hacer el anuncio de grandes invitados a tierras nacionales para azotar el cráneo de los metalheads locales, especialmente a aquellos cultores del metal negro. Bajo el nombre de “Spider Inferno Fest” se proclamó la visita de NARGAROTH y BELPHEGOR juntos en nuestro país, razón la que nos convoca, pero no sin dejar un gustito nuevo con la esperada primera visita de BATUSHKA a Chilito.

STRAIGHT TERROR:
La banda de thrash chilena STRAIGHT TERROR fue la escogida para iniciar la blasfema ceremonia, quienes repasaron su primer y reciente álbum de estudio titulado “Between the Lies” (2017), en una Blondie que apenas llenó la mitad de su capacidad. El disco, que se puede escuchar incluso en YouTube, desarrolla una fórmula conocida sostenida en una voz, batería y riff de guitarras de la vieja escuela thrashera, pero no por eso menos potente. Ese espíritu fue el que los chilenos proyectaron en una jornada que aspiraba más al headbanger que al mosh.

NARGAROTH:
A las 20:00 en punto se inició el ritual Black Metal a cargo de NARGAROTH. Los alemanes, que venían con su última producción “Era of Threnody” (2017), desplegaron un escenario simple, pero sombrío, que representó a la perfección el trabajo que viene haciendo la banda y que la diferencia de otras del mismo estilo: la mezcla entre melancolía y oscuridad. “Era of Threnody” nos ofrece esa alternativa al Black Metal más brutal y el que nos tiene acostumbrados bandas como las noruegas. Porque en el desgarro y la atmósfera sombría, también existe brutalidad. Es por eso que cuando comienzó a sonar “The Agony of Dying Phoenix”, el público se apresuró por comprar las últimas cervezas y ocupar la cancha de la Blondie como si fuesen reclinatorios de iglesia.

Luego es el turno de “Whither goest Thou” y “Conjuction Underneath the Alpha Weel”, también del último disco. En este último tema, el tímido público por fin comenzó a ponerse a tono con la ocasión y explotó una vez que comienza a sonar “Black Metal ist Krieg” del disco con el mismo nombre (2001). El infierno se desata y NARGAROTH lanza toda su destrucción. Al finalizar, Ash aparece en escena con una bandera chilena estampada con el nombre de la banda y en un muy buen español da las gracias a un público hipnotizado.

El emotivo momento -extraño si es que hablamos de Black Metal-, es inmortalizado cuando comienzan a tocar “War” (BURZUM), cover con el que han dejado la cagá en esta gira. El público corea y Ash responde con su característica interpretación como si se tratara de un cura bendiciendo a su rebaño.

Luego de más de media hora de un show caracterizado por sus variaciones melódicas y guturales, la banda se corona con “Possessed by Black Fucking Metal”, cargada de true blast beast a lo DARKTHRONE  (Unholy Black Metal para armar polémica). A ella le siguen “Seven Tears are Flowing to the River”, “Hunting Season” y finaliza, luego de una hora exacta de presentación, con “Black Blasphemic Death Metal” del “Prosatanica Shooting Angels” (2004).

BELPHEGOR:
El respiro duró quince minutos, porque después de un breve descanso las luces se vuelven a apagar a las 21:15 con un montaje en el escenario al que BELPHEGOR nos tiene acostumbrados: huesos y cruces invertidas. La banda, que había visitado el país en febrero del 2017, venía esta vez a promocionar su nuevo disco “Totenritual” (2017).

Los austríacos iniciaron puntualmente su misa negra a las 21:30 con “Sanctus Diaboli Confidimus” como es de costumbre. Eran el plato fuerte de la jornada y el público, con hartas piscolas encima, lo sabía. Siguieron con dos del último disco: “Totenkult – Exegesis of Deterioration” y “The Devil’s Son”. En este último, como si fuese parte del show de maldad, a Helmuth le baja el demonio y con un golpe bota el micrófono obligando al pobre roadie arreglar el cagazo. Sin embargo, con la brutalidad que acompañó “Belphegor – Hell’s Ambassador” del “Pestapokalypse VI” (2006), los riffs y su llamado a Lucifer, nos queda claro que la banda puede hacer lo que se le antoje.

Continuaron con otras dos canciones promocionales: “Swinefever – Regent of Pigs” y “Totenbeschwörer”. A esas alturas del show, algunos con oídos un poco más agudos nos incomodamos varias veces por el acople que se generaba de vez en cuando en los amplificadores, interrumpiendo la potencia con la que la banda se desenvolvía en el escenario. A pesar de este y casi imperceptible problema, el sonido a lo largo del show fue bastante aceptable.

La potencia de Bloodhammer se vuelve a evidenciar en “Stigma Diabolicum” del “Bondage Goat Zombie” (2008) y en el blast de “Conjuring the Dead – Pactum in Aeternum”, ambos del “Conjuring the Dead” (2014). Sin embargo, algo pasó en el público que tendió a desinflar.  La Blondie no estaba tan poblada, así que el poco entusiasmo a ratos se notaba. Pasó “Lucifer Incestus”, “Baphomet” y recién hacia el final “Gasmask Terror” la gente recordó donde estaba. Tuvo que salir la banda, para que los asistentes comenzaran a corear “Belphegor… Belphegor”. Finalmente, los austríacos regresaron al escenario y dieron vida a “Diaboli Virtues in Lumbar est”, concluyendo así el primer evento del Spider Inferno Fest, con un cartel más que notable pese al discreto público.

Ahora, quedamos a la espera de lo que será, por primera vez en Chile, el show de los polacos BATUSHKA ¡Junten miedo, cabros!

Por Ninoshka Piagneri M.
Fotos: Max Batlle (Ver galería completa en el siguiente Link.)

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