KAMPFAR
Ventisca pagana

Mayo 29/2026, Sala RBX.
Tras más de tres décadas de trayectoria y consolidarse como uno de los nombres más respetados del Black Metal noruego, finalmente llegó el momento de presenciar el debut de KAMPFAR en nuestras tierras. La cita tuvo lugar en Sala RBX, un recinto que poco a poco se ha transformado en parada habitual para este tipo de propuestas extremas e íntimas.
Curiosamente, la jornada prescindió de bandas de apertura, por lo que toda la atención estuvo puesta desde el comienzo en los nórdicos. Sin rodeos ni distracciones, la noche pertenecía por completo a KAMPFAR.
KAMPFAR
A las 20:30 hrs en punto se apagaron las luces y una densa capa de humo comenzó a cubrir el recinto, dando paso al pencazo inicial de "Feigdarvarsel", seguida inmediatamente por "Ravenheart".
Cabe destacar desde el primer minuto el impecable trabajo de sonido, algo que siempre se agradece y más aún considerando las características del recinto. El local, además, lucía completamente abarrotado, confirmando la expectación que había generado esta primera visita.

"Skogen Dyp" y "Ophidian" continuaron el repertorio antes de que Dolk dirigiera sus primeras palabras al público. Con una precisión realmente sorprendente, la banda siguió avanzando con "Trolldomspakt" y "Dødens Aperitiff". A esa altura ya había tanto humo que prácticamente no se veía nada entre el escenario y las primeras filas.
Cuando sonó el riff inicial de "Mylder", los fanáticos más acérrimos simplemente perdieron la cabeza. Algo similar ocurrió con "Urkraft", cuya atmósfera más ritual terminó de envolver al recinto.

Las interacciones de Dolk con los asistentes fueron mínimas, limitándose principalmente a comentar que se trataba de la primera visita de la banda a Sudamérica. Tampoco hacía falta mucho más. Jon Bakker permanecía en un estado casi contemplativo sobre el escenario; Ole Hartvigsen demostraba que una sola guitarra basta y sobra para sostener semejante muralla sonora; mientras Ask Ty Arctander castigaba la batería como si le debiera plata. Todo funcionaba con una naturalidad admirable.
La recta final llegó con "I Ondskapens Kunst", "Norse" -donde la fanaticada terminó de entregarlo todo-, "Tornekratt", "Hymne" y un cierre demoledor con "Det Sorte", poniendo punto final a una hora de presentación.

Sólida, precisa y absolutamente convincente fue la primera visita de KAMPFAR a Chile. Sin necesidad de grandes escenografías, artificios ni parafernalia, los noruegos demostraron que cuando las canciones, la ejecución y la presencia escénica están a este nivel, no hace falta nada más. Una hora bastó para confirmar por qué son considerados una institución dentro del género y para dejar instalada la sensación de que esta no debería ser su última visita a nuestras tierras.
Por Cristian Tobar V.
Fotos por Rubén Garate.
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